Lo que el confinamiento nos dejó

Cuando llevamos ya casi 3 semanas de confinamiento en casa, me doy cuenta de cuántas cosas han cambiado en mi día a día y en mis costumbres. No todas para bien, evidentemente, pero tampoco todas para mal. Y algunas, estoy segura, vienen para quedarse; aunque sea como pequeños posos mentales que abrirán nuevas puertas y nuevas experiencias. Os cuento algunas de ellas.

Inmaculada de otra manera

Inmaculada bajó las escaleras como cada mañana: clara, limpia, impoluta como siempre. Se acercó hasta donde estaba y me besó en la mejilla. Inmaculada se piensa princesa a veces y decora nuestro palacio con tules, velos y telas de color oro. Le gusta sentarse sobre la mesa y fingir que es un trono desde donde…