Pintar una web, ¿por dónde empiezo?

Cuando un proyecto comienza de cero, cuando lo único que tenemos es la idea del producto web o su reflejo offline, la arquitectura de la información es el primer paso.

Por supuesto, antes de esto tendrás que sentarte a hacer una buena toma de requisitos, entender el producto, su casuística y al usuario. Definir casos de uso y lo que pasará dentro y fuera de la web con cada uno de ellos. Ésa siempre es la base obligatoria.

Tras eso, coge papel y lápiz y trata de pensar en la estructura de tu web o app. Ahí van algunas recomendaciones para estructurar un proyecto desde cero:

1. Entender el producto: desgranar la idea, hacerla tuya, entenderla tan bien que prácticamente seas capaz de contestar a cualquier pregunta de tu posible cliente (si la idea es tuya) o a las mismas preguntas que respondería su creador (si viene de un cliente).

2. Piensa de abajo a arriba: comienza con la pantalla del producto en sí, la página de conversión, y luego piensa en los múltiples caminos para llegar a ella. Por ejemplo, si se tratase de un supermercado online, el producto podría ser un cartón de leche. Desde la página donde adquieres este producto, será más fácil pensar en secciones, home, categorías, etc.

3. Ten en cuenta el SEO: la arquitectura debe tener en cuenta el SEO, incluso a veces venir marcada totalmente por el mismo. Ten en cuenta que se trata de la forma en que el usuario está buscando. Elementos como el menú reflejarán sin duda esas búsquedas.
ejemplo_arquitectura_seo

4. Piensa escalable: no crees un producto digital que si mañana crece te obligue a deshacer y volver a construir tu web o aplicación. Ten en cuenta tu posible crecimiento y crea un producto escalable.

5. Web, versión móvil, responsive y apps. ¿Has tenido en cuenta cuál es la mejor plataforma? ¿dónde está tu usuario? ¿vale la pena crear una app o una versión web?

6. Cabecera y pie: suelen ser elementos comunes a toda la plataforma, piénsalos bien y trata de que sean un “lugar común” para el usuario.

7. Idiomas: si tu producto se lanzará en varios idiomas, ahora o a futuro, tenlo en cuenta; éste es uno de los elementos que más puede modificar tu arquitectura.

8. Zonas privadas: formularios, zona de usuario, perfiles, alta de productos… A menudo son páginas o secciones no indexables que deciden la experiencia de tu cliente. Es habitual que tu plataforma se divida en dos: una zona para tu usuario o consumidor y otra para tu cliente o anunciante. No descuides a ninguno.

9. Landings y elementos fuera de la arquitectura principal: si trabajas desde el SEO podrás preveer necesidades como las landings u otras páginas de aterrizaje.

10. Flujo de emails: tras crear la arquitectura de la web suelo pensar en el flujo de emails. Email de bienvenida, recordatorios, abandonos, etc.

 

Flujo_emails

Una vez tengas el diagrama con la arquitectura de la web será más fácil comenzar a diseñar cada página.

Y tú, ¿por dónde empezaste tu proyecto?

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UX somos todos

“Es que vosotros sois un privilegiados”, “vuestro curro sí que mola”, “cómo os lo pasáis en vuestro departamento”.

Sobre todo a los que curráis en producto, los que formáis parte de un equipo UX dentro de una organización más grande, os sonarán esas expresiones. Yo las oía ya hace casi 10 años y sigo escuchándolas hoy.

Al equipo UX siguen viéndonos a menudo como ese equipo divertido que hace cosas distintas, que no se pasa ante el ordenador toda la jornada y que parece tener más libertad que ninguno para hacer ciertas dinámicas. Y eso crea incluso a veces malos rollos, miradas furtivas envidiosas y una extraña frontera tecnológica dentro de la empresa que a veces es difícil de salvar. Y eso no nos favorece claro, ni como compañeros ni como profesionales.

¿Cómo evitarlo? Evangelizando en UX

  1. Gánate al equipo de desarrollo, haz frente común, sois un equipo. Intenta que las decisiones vengan desde “Tecnología”, no ser un filtro entre IT y el resto de la empresa o incluso tu jefe o cliente. Es más fácil decirle al jefe “hacerlo de ese modo nos complicará la vida y la fecha de entrega por esto” que “es que  IT dice que eso no se puede hacer”. Pierdes credibilidad, pierdes confianza y la oportunidad de avanzar más y mejor.

    Reaction GIF: what?, suspicious, Michael Stuhlbarg, A Serious Man

  2. Que hacer UX sea inevitable: no intentes meter con calzador un manual de buenas prácticas UX, haz que el llegar a ellas surja de manera natural. No  intentes colar un test de usuario, haz ver el momento en el que hacerlo es una solución. No obligues al equipo a adaptarte a tu metodología de trabajo, adáptate tú a la suya y aconseja mejoras, da pequeños pasos. Un día te darás cuenta de que ese manual se ha escrito solo.

  3. Cuéntales qué haces, no dejes que creen un misterio alrededor de tu trabajo. Acércales tus tareas, cuéntaselas, explícales qué haces pero, sobre todo para qué lo haces.

  4. Escúchales, escúchales y vuelve a escucharles. Una queja en el café puede ser una mejora, un nuevo desarrollo o una idea que escale hasta negocio. Deja que te cuenten lo que opinan, valorar sus aportaciones e incentiva que te hagan llegar sus sugerencias.Hay formas sencillas, en una ocasión se me ocurrió otorgar una insignia (lo que llamamos “teterux”) por cada idea ux que viniese de otros equipos. Pasear por la sala continua y ver al equipo comercial, por ejemplo, con sus teterux impresas en el escritorio a modo de vitrina de premios fue la prueba de que estábamos al menos llegando un poquito hasta ellos.


    Tetera_imposible
    Teterux

     


  5. No busques fuera lo que puedes encontrar dentro. ¿Vas a hacer un test de usuario? Deja que tu primer usuario sea alguien interno, prueba con él y deja que participe en tu “ensayo general”. ¿Vas a hacer un focus group? Tal vez puedas empezar por hacer uno interno, la gente del equipo seguro tiene algo que aportar.

  6. Interésate por lo que ellos hacen. Si no conoces su trabajo difícilmente podrás mejorarlo. Siéntate a su lado una tarde, escucha como atienden las llamadas, cómo se enfrentan a las dudas de los usuarios, coge alguna llamada tú, juega a ponerte en su piel.

  7. Que sepan que trabajas también para ellos. Recuerda que tu usuario no es sólo el que está al otro lado de la web, también hay un usuario interno que puede mejorar el producto y la productividad. Y ellos deben saberlo, no alimentes la idea de que trabajas para el usuario externo a pesar del equipo. Recuerda, por ejemplo, que a veces Perder también es un objetivo especialmente cuando lo que pierdes es frustración de quien se sienta a tu lado.

  8. Cualquier excusa es buena si la respuesta es UX. Encuentra excusas para acercar tu trabajo, para evangelizar. Hace unos años, por ejemplo, desde el equipo UX celebramos el día de la Usabilidad regalando chupachups a cambio de “ideas usables” por parte del equipo. Incluso valoramos la idea más currada y fue el ganador de una botella de vino 🙂


    collage

  9. Informa y forma. Cuéntales qué acabas de hacer, qué es eso que se ha subido a producción, para que sirve el test de usuarios que estás montando, cuáles son tus proyectos para el siguiente sprint. Si pasan por tu lado cuéntales qué es un prototipo y muéstarles el último que estás haciendo. Si les pides ayuda, que sepan para qué es, el fin último de lo que persigues. Y sobre todo no caigas nunca en el “no lo van a entender”. No tengas miedo de explicar que es una landing, un prototipo, ser responsive… deja que hablen tu idioma y que ellos te enseñen el suyo. No crees barreras, rómpelas.

  10. No todo es digital, desde UX puedes ayudar no sólo a mejorar la web, la app o el gestor de contenidos. Seguro que puedes aportar metodologías y herramientas que sirvan al comercial a mejorar las ventas, al equipo de marketing a conocer a su usuario o a la persona de finanzas a agilizar su trabajo.

Y sobre todo, sobre todo, sobre todo, deja claro que Yo no soy tonto, pero tú tampoco.

Ni UX habla chino, ni necesitamos hacer jeroglíficos de nuestras tareas. Baja el lenguaje, explica a pie de calle, no cuentes que “hacer un rebranding pasa por usar metodología scrum con la finalidad de crear un producto responsive para satisfacer el user jorney” 😛

Esto es un test de 5 segundos

¿Sabes lo que es el test de los 5 segundos?

A mi buzón llegó la siguiente publicidad. Mírala tan sólo durante 5 segundos:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Si tras mirarla tan sólo durante 5 segundos, lo primero que te ha venido a la cabeza ha sido esto:

Esquela

 

Ya entenderás para que sirve un test de 5 segundos. Tan fácil, tan sencillo.

Si aterrizo en tu web, y sólo estoy 5 segundos en ella ¿me iré de allí sabiendo qué he visto, qué ofrece, de qué va…? Y, sobre todo, ¿captarás mi atención?
¡Desde luego esta publicidad esto último lo hizo!

UXSpain 2014, píldoras de nuestro evento

Por tercer año se celebró UXSpain, esta vez en Granada, y, por tercer año asistimos a la cita, imprescindible para mí desde su primera edición.

Llego tarde, lo sé, pero no podía dejar de escribir este post aunque sólo sea para dar las gracias un año más a sus organizadores: César GarcíaYusef HassanSergio Ortega y Sergi Sánchez.

No os voy a contar lo que pasó allí por dos motivos: porque este evento es para vivirlo y porque son muchos los post que ya han recogido extensamente resúmenes y apuntes de las ponencias.

Os dejo, eso sí, algunas píldoras que me llevé conmigo:

  • De Maritza Guaderrama (@garua): “Los diseñadores somos productores de símbolos”, “El dato no se busca ni se encuentra, se construye” y “Tiene éxito en este campo el que es que capaz de lidiar con la complejidad”. Tres frases inspiradoras y con las que estoy totalmente de acuerdo.
  • La historia que nos contó Alfonso Morcuende (@NoamMorrissey) sobre Stu Rasmussen. Una metáfora que recodaré siempre y usaré ante aquellos que se atrevan a decir que el diseño se trata sólo de un impacto visual. Con esa historia Alfonso nos enseñó cuán importante puede ser un gesto para cambiar una esencia.
  • Esta imagen de la genial charla de Sergio de la casa (@sergiodelacasa), en la que descubrimos que la 1ª razón por la que fracasan las startups es porque ignoran a sus clientes !!!!

Motivos por los que fracasan las startups

  • El curro de  Jorge Galindo Cruces (@Jorge__Galindo), que no sólo nos ofreció una gran ponencia sino que además dio datos concretos, ejemplos, detalles y el acceso a todo lo que nos contó a través de esta web bien trabajada para que nada caiga en el olvido: http://uxspain.47deg.com/
  • Los proyectos que Alberto Martínez nos trajo desde Culdesac, ejemplo perfecto de que el trabajo bien hecho habla por sí solo. Le bastó contarnos algunos de sus trabajos para dejarnos con la boca abierta.
  • La capacidad inspiradora de Pere Rosales (@prosales). En su taller de innovación creativa nos dio algunas pautas y nos enfrentó a un caso práctico. ¿Lo mejor del taller? El propio Pere, sin duda. Su capacidad para inspirar, concretar y conducir al que piensa junto a él.

Vista nocturna de la Alhambra

Me quedo además con las charlas, con los reencuentros, con la gente nueva que conocí, con los cafés debatiendo sobre el sector, las tapas discutiendo sobre las ponencias, la visita nocturna a la Alhambra, las horas robadas al sueño y los abrazos recogidos. ¡Una experiencia de usuario de 10!

No dejes de leer el resumen del Blog de UXSpain: http://uxspain.com/blog/presentaciones-y-resumenes-uxspain-2014/

Perder también es un objetivo

Al trabajar un proyecto desde el punto de vista de la experiencia de usuario, a menudo nos planteamos un objetivo en términos de crecimiento: más usuarios, más visitas, más ventas, más reservas… En definitiva, más conversión.

Pero a veces perder también es un objetivo. Restar tiempo, restar burocracia, restar gastos…

No es habitual que pensemos en estos términos sobre nuestro producto pero, al final, esta resta también es una suma.

  • Puedo restar tiempo de atención al cliente haciendo mi web más sencilla, así gano tiempo que podré invertir en otras tareas.
  • Puedo restar páginas vistas a mi web de modo que mi usuario encuentre antes lo que quiere. No siempre muchas páginas vistas por visita es una buena señal…
  • Puedo restar gastos en mi oficina ofreciendo, por ejemplo, servicios online que hasta ahora ofrecía por correo. Así gano en reducción de costes.
  • Puedo restar número de llamadas a mi call center si el usuario encuentra en la web la información que espera.
  • Puedo restar pasos en el formulario que el equipo de edición de contenidos rellena con cada uno de mis anuncios, así crece el ratio de número de anuncios / tiempo.
  • Puedo restar el número de clicks que el teleoperador necesita hacer para atender esa llamada.
  • Puedo reducir tiempo de carga y capacidad de mis sistemas si elimino por fin esa sección tan antigua que nadie consulta.

Estas restas suelen llevar de la mano mejoras en intranet, administradores de páginas, flujos y métodos de trabajo. Y todas estas restas implican a menudo restar frustración a la gente que trabaja de cara al público.

Ahorro energético en el Metro de Madrid

Hace unas semanas hicimos una sencilla operación en un call center muy saturado de una empresa en Madrid: calculamos el tiempo que ganaríamos reduciendo 1 solo click a la hora de registrar una llamada.

Si multiplicábamos apenas ese par de segundos que reducíamos al gestionar una llamada, por el número de llamadas que se cogían al día, al cabo del año ahorrábamos el trabajo de un operador de un mes completo. ¡Eso sólo con eliminar un click en su aplicación!

Cambiemos el chip a la hora de pensar en mejoras y permitámonos de vez en cuando perder.

Y tú ¿qué restarías a tu producto?